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Artículo

Título

Diseñador gráfico y realizador informático

Subtítulo

La especialización en gráfica informatizada como un servicio al diseño gráfico

Body

La creciente riqueza de medios informáticos al servicio del diseño gráfico va ampliando y diversificando las tareas de representación gráfica. Esta tarea está claramente diferenciada de las de diseño propiamente dicho, o sea, de la conceptualización y  definición fundamentada de las características de las piezas gráficas en función de su uso comunicacional.

 

La confusión del diseño gráfico con la graficación incide en que las soluciones de diseño sean sustituidas por el manejo de efectos gráficos, tomados de los recursos informáticos disponibles. El proceso creativo se invierte y el medio deviene mensaje sustitutivo del real. El mensaje opera como mero documento de las soluciones informáticas, que se transforman en el verdadero tema. Como lo dijera con humor gráfico el gran diseñador argentino, Carlos Rolando: “la fascinación por la tecnología nos ha llevado a la situación actual en que la cola mueve al perro”.

 

Una previsible evolución del oficio – ya en curso – separaría la fase de diseño en sentido estricto de la fase de formalización visual informatizada. El diseñador trabajaría en un nivel mental – manual, y contaría con un realizador que transcribiría esos bocetos a la pantalla.

 

Obviamente esta división de tareas, que sólo sería necesaria en trabajos complejos, potenciaría el oficio del diseñador al concentrarlo en lo específico de su labor: la excelencia gráfica. Este modelo tiene sólidos antecedentes, por ejemplo, en la Arquitectura, el Diseño Industrial o el Cine.

 

El arquitecto no suele realizar las perspectivas hiperrealistas de sus edificios; el diseñador industrial no realiza las maquetas de sus muebles o automóviles; el director de cine no realiza los efectos especiales de sus películas.

 

Entre el arquitecto y el constructor están los documentalistas y el director de obra. El director de cine, que nunca filma, plasma su obra a través del fotógrafo, los directores de casting, los escenógrafos, los localizadores, los directores de atrezzo y los animadores y técnicos en efectos especiales.

 

El diseño gráfico recién accede a este estadio con el desarrollo de la gráfica digital, que está produciendo un creciente volumen de aplicaciones que exigirá la aparición de un especialista.

 

Entre el diseñador gráfico, que inicialmente realizaba los “originales para imprenta”, y la imprenta, ahora se localizarían unos realizadores de aquellos archivos digitales mediante el procesamiento informático de los diseños del diseñador.

 

Académicamente, esta especialización permitiría dar cauce a los muy distintos perfiles de los estudiantes. Los atraídos por los procesos tecnológicos ocuparían su lugar y se especializarían hasta lograr altas calidades.

 

Su oficio no sería diseñar sino plasmar técnicamente los diseños de otros, alcanzando la máxima fidelidad al modelo propuesto por éstos.

 

La carrera de “infógrafo” crecería como autónoma a partir de cursos iniciales de especialización como posgrado de carreras de diseño o comunicación.

 

En esa carrera, la formación sería intensiva y cubriría temáticas tales como:

 

-        Volumen, textura, sombra, brillo y transparencia.

-        Movimiento, mutación, secuenciación, fundido.

-        Retoque, mezcla, gradación, conversión o recodificación icónica.

-        Animación y efectos especiales.

 

Técnicas, todas ellas, ajenas a la formación de un diseñador gráfico en sentido estricto.

 

La fascinación de los jóvenes por la tecnología es un fenómeno de origen lúdico, infantil, inscrito en el entretenimiento y no en la producción; pero puede canalizarse adultamente a través de la especialización técnica.

 

Por su parte, los diseñadores en sentido estricto recuperarían las habilidades específicas: conceptualizar gráficamente el mensaje, definir lenguajes adecuados, configurar las piezas y graficarlas manualmente antes de darles su primera versión digital.

 

Cabe esperar que, de retorno de la fascinación tecnológica, la tecnología correctamente administrada ayude a potenciar la calidad del diseño gráfico, que no atraviesa hoy por su mejor momento.

Notes